En los antiguos recintos de campos de trabajos forzados nazis existen lugares conmemorativos que recuerdan a las personas obligadas a realizar trabajos forzados bajo el nacionalsocialismo, ya fuera como trabajadores forzados civiles extranjeros, prisioneros de guerra o presos de campos de concentración. La administración laboral solía construir estos campos cerca de los complejos industriales y otros centros de trabajo, normalmente en colaboración con las propias fábricas y empresas.
Estos lugares conmemorativos se centran a menudo en exponer las condiciones de vida de las personas sometidas a trabajos forzados organizados por la administración civil, y suelen explicar los destinos de algunas de ellas. Por otro lado, tematizan también la participación de grandes corporaciones y empresas concretas, así como de organismos estatales y empresarios privados.
La explotación mediante trabajos forzados fue también una razón central para la creación de muchos otros campos del sistema concentracionario y de prisioneros de guerra nacionalsocialistas, especialmente en los dos últimos años de la guerra. El trabajo forzado es, por tanto, un tema transversal que también es tratado en muchos otros lugares.